Aléjame

IMG_2731

Desde el último adiós los olores no volvieron a ser iguales. Desde el último adiós la vida se perdió hasta el infinito de una mente absoluta.

Sola, eterna, y sin ningún sentido, como solía serlo.

Me obligó a sentirme de aquella manera. Me obligó a vivir como ordenaban las escrituras.

Aquellas funestas órdenes llenas de estupideces y locuras que sólo conducían al infierno.

Solía pensar que aquella no era mi vida, que mi vida estaba lejos, se escondía en algún lugar de la tierra, posiblemente en un lugar verde y oscuro. Aunque los pensamientos me acababan llevando a un lugar sangriento y eterno, lleno de sufrimiento y sin ninguna salida posible.

Hasta nunca. No puedo permitir la soledad de mi alma. No puedo dejarte poseer la única felicidad posible de mantener.

La eternidad es un concepto caduco, malvado, que solo otorga sufrimiento y ansiedad. Oh, querida ansiedad, no te echo de menos, no puedo olvidar el pesar y las dolencias mentales y físicas.

No puede nada significar lo mismo en aquellos días. Aquellos días de eternas mentiras para no herirme. Heridas de sangre, heridas de posesión.

La propiedad está sobrevalorada, el cielo se cae sobre mi sien y me asfixia como una soga alrededor de la garganta. Roja, morada, azul.

Piérdete, piérdete entre las inmundicias del verde poder.

Púdrete, hazlo para siempre, para no volver a emerger entre las cenizas de algún deseo oculto. Aléjate, aléjate y aléjame.

 

2 comentarios en “Aléjame

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s